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miércoles, 13 de octubre de 2021
lunes, 13 de enero de 2014
LAS SABINAS DE EL HIERRO (Canarias)
Juniperus turbinata
subsp. canariensis (Coníferas)
Uno de los mejores recuerdos que nos podemos llevar de la isla de El Hierro, es la imagen en la retina de la sabina de El Hierro. La belleza de sus troncos retorcidos acompaña a las caprichosas formas de estos árboles azotados por el viento. La zona donde hay una mejor representación con ejemplares antiguos, es la Dehesa, cercana a la ermita de la Virgen de los Reyes, ubicada en la zona Oeste de la isla de El Hierro.
Uno de los mejores recuerdos que nos podemos llevar de la isla de El Hierro, es la imagen en la retina de la sabina de El Hierro. La belleza de sus troncos retorcidos acompaña a las caprichosas formas de estos árboles azotados por el viento. La zona donde hay una mejor representación con ejemplares antiguos, es la Dehesa, cercana a la ermita de la Virgen de los Reyes, ubicada en la zona Oeste de la isla de El Hierro.
La especie es endémica
de las Islas Canarias. Donde más abunda es en El Hierro y en La
Gomera, aunque también está presente en Tenerife, en la Palma y en
Gran Canaria.
Recuerda mucho a la
especie Juniperus phoenicea que encontramos en la península.
Este árbol puede llegar a
los 8 metros de altura. Es una especie monoica. Las hojas
escuamiformes. Florece en invierno, primavera y otoño. Su fruto es
un cono globoso de color verde al principio y rojizo y resinoso al
final, madura durante el segundo año
Su escasez es debida a la
antropización de las islas durante siglos, ya que su madera se
utilizaba para construcciones, leña, y fabricación de herramientas.
La presencia de córvidos,
es necesaria para su multiplicación, ya que la semilla es atacada
por los jugos del estómago. De otro modo es difícil su germinación.
Esto ocurre con todas las especies del género Juníperus.
De todos los ejemplares que encontramos en el sabinar de la Dehesa, hay uno de ellos que llama la atención por su espectacularidad y forma caprichosa, modelada por el viento. Este ejemplar es tan bello, que se puede decir que se ha adoptado como uno de los emblemas más representativos de la isla.
domingo, 6 de octubre de 2013
EL GAROÉ - El Hierro (Canarias)
Uno de los árboles más
singulares en la isla de El Hierro es el Garoé. Si bien el árbol
original, desapareció en 1610 a causa de los efectos de un huracán,
el lugar sagrado donde se encontraba tiene su importancia. El actual
ejemplar fue plantado por los habitantes de Valverde en 1949.
Aunque no se sabe con
certeza, posiblemente el originario fue un ejemplar de Ocoteca
foetens o Til, como el que hay ahora. Está en un lugar protegido
y con sombra.
El efecto de la lluvia horizontal que tiene lugar en la isla al tocar los árboles las nubes arrastradas por los alisios, permite que las gotas de agua caigan al suelo y se filtren. En este lugar, el agua cae al suelo, se filtra y queda almacenada. Es accesible por distintos agujeros.
Se accede fácilmente desde la Población de San Andrés, siguiendo la conocida Ruta del Agua.
En una isla como el Hierro, el agua es de extrema importancia, de ahí que este fuera el árbol sagrado de los bimbaches, los pobladores originarios de la isla.
Esta ilustración antigua, nos muestra cómo los bimbaches obtenían el agua en las proximidades del Árbol Santo.
Para más información pinchar aquí.
martes, 15 de febrero de 2011
PINO DE BELENGUER - SARRIÓN (Teruel)
Posiblemente este árbol singular no es tan conocido como otros de este país, pero ello no le resta importancia ni valor como patrimonio. Su buen estado de conservación, porte (pues no hay otro como él en la zona) y belleza lo hacen digno de protección.
Se encuentra ubicado en el término municipal de Sarrión. Está junto a una de las múltiples pistas forestales que a su vez dan servicio a las crecientes explotaciones truferas, que por suerte van en aumento en la comarca recuperando muchos antiguos secanos de cereal abandonados. Esta pista forma parte de muchos de los recorridos planificados por los ciclistas que hacen uso de la bicicleta de montaña y por los senderistas que visitan la comarca.
Para acceder a él, tomaremos desde la Autovía Mudéjar A-23, la salida a Manzanera para entrar en la Carretera de Manzanera. En el km. 6,5, tomaremos a nuestra derecha una pista de tierra que se introduce por un carrascal. Después de 2,4 km llegaremos a una explotación trufera y justo donde acaba, veremos una zona vallada con pinos carrascos y sabinas albares entre los que sobresale este gran ejemplar.
Se trata de un ejemplar de Pinus hallepensis, con unos 17 m de altura, 1,15 m. de diámetro del tronco a 1,30 m. del suelo y la copa unos 13 m. de diámetro. Está dentro de una propiedad privada. Aunque no podemos entrar, se puede observar desde la valla.
Fuentes:
- Varios, 2006, Red Natural de Aragón. Gúdar-Javalambre nº 9, Editorial Prames, Edición 2006. (Gobierno de aragón - Sodemasa)
viernes, 21 de enero de 2011
"El PI DEL SALT" - NÁQUERA (Valencia)
Partiendo desde la población valenciana de Náquera, ubicada a unos 24 km de la ciudad de Valencia, tomamos la senda que nos lleva hasta el “Pi del Salt”. Para ello seguiremos las marcas del sendero PRCV-329. En un recorrido de poco más de 4 km. llegamos a nuestro destino. Se trata de un lugar muy emblemático para todos los amantes de la naturaleza, en especial para los habitantes de la Sierra de Calderona, que lo conocen y en más de una ocasión a lo largo de la historia han tenido que salir en su defensa.
Este árbol monumental, es un ejemplar de Pinus alepensis, conocido comúnmente como pino carrasco o pino de Alepo. Pertenece a la familia de las Pináceas. Este ejemplar tiene un perímetro de 4,10 m, a una altura de 1,30 m. Tiene unos 18,10 m. de altura. La copa un diámetro de 20 m. (Datos de Árboles Monumentales de la Excma. Diputación de Valencia). Su porte es de belleza inigualable.
El pino con unos 150 años de antigüedad aproximadamente, está ubicado entre las ruinas de una antigua cantera. Según comentarios de algunos lugareños, el pino estuvo a punto de ser cortado en más de una ocasión (aún es posible ver la heridas cicatrizadas). Gracias a los picapedreros de la época, que salieron en su defensa ante los diversos ataques, el pino permanece todavía aquí.
El entorno de los alrededores, se va recuperando del cruel incendio padecido en verano de 2004, que asoló gran parte de la Calderona hasta llegar a las inmediaciones del pueblo. Los trabajos de reforestación junto a la recuperación con la madre Naturaleza, van dando de nuevo un color a todo lo que quedó reducido a cenizas.
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