domingo, 30 de junio de 2013

POR LA SIERRA DE IRTA – DE PEÑÍSCOLA A ALCOCEBRE. Castellón.



Fecha:29-06-2013
Participantes: Xon, Silvia, Toño y Fernando
Tiempo: 4 horas, 15 minutos
Distancia:16,7 km
Dificultad: Baja
Recorrido: Peñíscola (desvío del camino del Pebret)-Torre Badum-Playa del Pebret-Cala Argilaga-Faro y Cala Mundina-Alcocebre
Recomendaciones: llevar calzado de montaña y agua. El GPS puede resultar útil si se quiere seguir la misma ruta, pero no hay ningún problema de pérdida.
 
 
 

Comenzamos la ruta en el cruce de la carretera de asfalto que se adentra por la sierra, con el inicio de la pista de tierra que va hacia la Torre Badum y la Playa del Pebret. Una vez llegamos a la Torre Badum, podemos ver un paisaje espectacular con la población de Peñíscola hacia el Norte.

Se trata de un Torreón de piedra, de esos que en otra época cumplían funciones de vigilancia, era muy frecuente indicar el peligro encendiendo hogueras si era por la noche. Estos torreones, estaban por la costa principalmente, y siempre se divisaban los más cercanos. En la fachada hay un escudo labrado en piedra.
 

 
Descendiendo hacia la costa, a no mucha distancia nos encontramos con la Playa del Russo, lugar tranquilo e idílico que invita a tomar el baño, al igual que la continua Playa del Pebret, donde podemos también ver una pequeña construcción que en otras épocas sirvió como punto de control y vigilancia en la zona.


 
En pocos metros, podemos seguir una senda entarimada, que también va acompañada de las señales características del Parque Natural.
 
 
A pesar de los incendios sufridos en el pasado, la naturaleza se recupera al mismo tiempo que vuelve a apoderarse de las antiguas tierras de cultivo que le pertenecen. La especie predominante el el pino carrasco o Pinus alepensis, que va acompañado de toda la variedad y riqueza de especies características del mediterráneo, coscoja, romero, lentisco, olivilla, palmito,madreselva, brezo, zarzaparrilla,..., así como también olivos, almendros y algarrobos que se han ido asilvestrando con el abandono.

 
Siguiendo la senda, en un tramo decidimos tomar una pista de tierrra, para luego abandonarla y volver cerca del agua. En varios tramos nos encontramos con marcas de los senderos PR y GR.


Es impresionante la cantidad de calas de gran belleza que nos podemos encontrar, con aguas transparentes que nos incitan a un chapuzón refrescante.


Destaca la Cala de la Argilaga por su aspecto de playa virgen, que todavía no ha sido atacada por los monstruos de hormigón.


Siguiendo la ruta, tras varios kilómetros nos encontramos con la Cala Mundina, lugar donde también está ubicado el moderno faro de Alcocebre.

A partir de aquí, la ruta ya sigue por un paseo, que nos acercará hasta el nucleo urbano, pasando por la playa de Les Fontetes.

No podemos olvidar la presencia en este enclave de la gaviota de audouin.





domingo, 3 de febrero de 2013

VILAFAMÉS-ROCAS DE MALLASÉN-CRESTERIA DEL MORRAL. VILAFAMÉS. Castellón


Fecha:27-01-2013
Participantes: Silvia y Fernando
Tiempo: 2 horas, 15 minutos
Distancia: 5,5 km.
Dificultad: Media-alta
Recorrido: Vilafamés-Rocas de Mallasén-Crestería del Morral-Vilafamés.
Recomendaciones: llevar calzado de montaña y agua. El GPS puede resultar útil por la densa vegetación de un tramo, aunque la senda está muy bien señalizada. La ruta es adecuada sólo para gente que no tiene problemas con hacer pequeñas trepadas y tampoco en crestear. Aunque no hay grandes dificultades técnicas, sí que hay que tener un mínimo de capacidad para trepar y superar algún pequeño desnivel.

La población tiene rincones de gran belleza, gracias a que poco a poco se van restaurando edificios y calles, salvando el entorno del abandono. El color de la piedra de rodeno da un aspecto muy característico a las construcciones, sobre todo la zona más elevada que acaba rematada con un torreón restaurado rodeado de diversos muros del antiguo castillo. También tenemos la opción callejear y visitar el museo de arte contemporáneo.


El recorrido comienza en la población Castellonense de Vilafamés. La senda para iniciar la ruta, la encontraremos en la parte trasera del pueblo, justo en un camino empedrado. Llega un momento en que abandonamos el camino empedrado, y tomamos una senda más estrecha con varios tramos empedrados.
Llegado el momento de tomar la senda estrecha, veremos a la izquierda del camino un cartel que indica las rocas de Mallasén. Tomamos esta senda en un lugar donde los pinos carrascos han conquistado el terreno que está formado en terrazas sujetas por bellos muros de piedra seca. En este tramo es donde hay que estar atentos, pues es fácil perder la senda con la densidad de la vegetación, pues además nos encontraremos con esparragueras y zarzaparrilla enfilándose por los pinos. Poco a poco vamos superando el desnivel y nos encontramos unas pequeñas casetas con el tejado en ruinas, que también nos pueden servir de referencia.


Una vez superada la zona de los pinos, comenzamos a ver la senda sin ningún problema. Transcurre entre bosquetes de carrascas, y podemos disfrutar del auténtico bosque mediterráneo, encontrando helechos, rusquillo, madreselvas, durillo, pino resinero, olivilla,…
La senda poco a poco empieza a tomar algunas dificultades como pequeñas trepadas fácilmente superables. Llega un momento en que nos encontramos con una pequeña escalera de maderas y cuerda para superar un desnivel. La verdad es que la cuerda está rozada y parece que se vaya a romper, aunque tengo que confesar que pudimos subir sin ninguna dificultad.

Atravesando este laberinto de vegetación y rocas de rodeno, aparece un tramo dotado de un pasamanos elaborado con cuerda, para ayudarnos en una zona con desnivel, pero se puede superar sin grandes dificultades.


Hay que ser observadores para no perder en ningún momento las señales, pues si nos salimos de la ruta marcada nos podemos encontrar con dificultades. Conforme nos acercamos a las Rocas, el paisaje resulta más atractivo, pues el pueblo se divisa con el castillo formando un entorno que nos lleva hacia el pasado. Hacia el noroeste, podemos ver vigilante el Peñagolosa.
Pasaremos entre dos peñas, y a partir de este punto, hay que seguir por la cresta. Si seguimos las señales, el camino va siguiendo la cresta del Morral. El recorrido se puede superar sin gran dificultad. A los dos lados podemos contemplar hermosos paisajes. Llega un momento en que la senda comienza a descender hacia la izquierda, hasta llegar a un campo de almendros y olivos. Tras bordear el campo, llegamos a un camino rural, que nos lleva a cerrar nuestro recorrido, volviendo de nuevo a disfrutar de las callejuelas de la población





sábado, 26 de enero de 2013

Lilium bulbiferum Subsp. Bulbiferum. (Liliaceae)



Una de las joyas de la botánica que destaca por su espectacularidad es el Lilium bulbiferum. Como podemos ver, no es muy diferente de las especies de este mismo género que podemos encontrar en las floristerías de nuestras ciudades.

Esta especie, emite un tallo floral de unos 20-90 cm, o más . Los bulbos son de 1,5 cm de diámetro. El tallo es erecto y las hojas lanceoladas, sobre los 10 cm de largo. La inflorescencia suele dar de una a cinco flores. Las flores con sus 6 tépalos, son de color amarillo-anaranjado brillante con puntos en color marrón rojizo. Los estambres erectos y tan largos como los tépalos, con las anteras de color rojo. Florece de mayo a julio. Las flores son hermafroditas. Es una especie típica de orlas de bosque.

Este ejemplar fue fotografiado en la zona de los Dolomitas, a muy pocos kilómetros de la población italiana de Cortina d´Ampezzo.
Esta especie, es conocida por su utilización en jardinería.



Fuentes:

http://dbiodbs.units.it/carso/chiavi_pub28?usr=admin&n=1350&specie=324
http://www.pfaf.org/user/plant.aspx?latinname=Lilium+bulbiferum
http://www.pacificbulbsociety.org/pbswiki/index.php/LiliumCandidumSection
http://www.laguiadeplantas.com/index.htm?/PLANTA/297.htm
http://www.sentierinatura.it/EasyNE2/LYT.aspx?code=SentieriNatura&IDLYT=2269&ST=SQL&SQL=ID_Documento=92





sábado, 18 de agosto de 2012

GIARDINO GIUSTI. VERONA. ITALIA.



Me atrevo a decir que este jardín es un remanso de paz en la ciudad de Verona. Puede que muchos se queden en la romántica historia de Romeo y Julieta, pero Verona ofrece al visitante mucho más. Este jardín renacentista del “Cinquecento” es una joya que mantiene todavía el encanto desde sus orígenes.


En este lugar mágico y lleno de vida se funden arte, naturaleza e historia. Lo mejor es entrar y dejarse llevar por cada uno de los elementos que lo componen, fontana, mirador, laberinto, estatuas, gruta.... La visita a este jardín nos transmite la esencia del jardín renacentista del Cinquecento.


Nada más atravesar el atrio con estilo renacentista, nos encontramos en un mundo de paz y sosiego.
Entre grandes cipreses y setos que festonean los diversos senderos descubrimos estatuas mitológicas que parece que nos quieran contar algo.

Una fontana nos acompaña con el sonido del agua mientras una paloma se acerca a beber el agua fresca para aliviar el calor del verano.


Al fondo, a modo de terrazas, el jardín se funde con un bosquete de árboles, a través del cual llegamos hasta una torreta y un mirador sobre un gran dragón de piedra que nos controla desde el punto más alto del jardín. Desde allí, las vistas más hermosas de la ciudad de Verona.


Es en la segunda mitad del siglo XV hacia 1570, cuando Agostino Giusti comienza con esta obra, alrededor del palacio donde se había instalado la familia Giusti.


Un laberinto, considerado como el más antiguo de Europa, que fue restaurado en 1876 por el arquitecto Luigi Trezza, manteniendo la estructura originaria. Un pasillo central de cipreses, nos dirige la vista hacia la parte más elevada.

sábado, 4 de agosto de 2012

PASO DE FALZAREGO-REFUGIO DE AVERAU-REFUGIO DE NUVOLAU-CINQUE TORRI. DOLOMITAS. ITALIA.


Fecha: 9-7-2012
Participantes: Silvia y Fernando
Tiempo: 3 horas 30 minutos
Distancia:11,84 km
Dificultad: Media
Recorrido: Paso de Falzarego- Refugio de Averau-Refugio de Nuvolau-Cinque Torri-Refugio Col de Gallina-Paso de Falzarego.

Acceso: Acceso: Para llegar a Cortina, se puede ir por la A27, vía Belluno y luego la SS51 hasta Cortina, si vamos desde Venecia o Treviso, y por la A22 vía Trento si venimos desde Verona. La otra opción es ir desde Innsbruck, buscando una vez dentro de Italia la A22 hasta Bressanone. A mitad de camino entre Cortina D´Ampezzo y San Casssiano, nos encontramos con el Paso de Falzarego.

Recomendaciones: Llevar protector solar, agua y gorra. Es importarle llevar ropa de abrigo y chubasquero ante la posibilidad de los cambios bruscos del tiempo atmosférico.

Comenzamos nuestra ruta en el emblemático lugar de Paso de Falzarego a 2105 m. de altitud. El vehículo se puede dejar en el camping y comenzamos nuestra ruta siguiendo el sendero nº441 que nos lleva hasta el refugio de Averau.

Al principio, la senda transcurre entre verdes prados entre los que podemos encontrar algunas orquídeas silvestres. Aunque hay pendiente, el camino resulta muy cómodo. Conforme vamos alcanzando más altitud, el paisaje es más bello. Llega un momento en que la senda cuesta de ver, pero no hay problema, siempre hay señales e hitos de piedras.


Tras pasar por una suave canal, comenzamos a dar la vuelta al pico de Averau a nuestra izquierda, dejando grandes laderas de piedra suelta a nuestra derecha. En poco tiempo, llegamos al refugio. En este refugio es posible disfrutar de la gastronomía ladina, especialmente con la sopa de orzo.

Desde el refugio de Averau , 2423 m., tomamos la senda nº 439 en sentido ascendente, que nos lleva a contemplar el paisaje excepcional en 360º alrededor del Refugio de Nuvolau, 2575 m.



Deshaciendo parte del camino, volvemos de nuevo hacia el Refugio de Averau, por el mismo sendero 439 en sentido descendente que nos acerca a contemplar las Cinque Torri. Las formaciones del conjunto de las Cinque Torri, no pasan desapercibidas por su belleza.


Antes de llegar a las Cinco Torri, tomamos el sendero nº 440, que desciende pasando por un bello bosque de coníferas hasta el enlace con el sendero 424, junto a la carretera que va hacia Cortina d´Ampezzo.

Esta zona es conocida como el Plan del Menis, una zona impresionante por los prados verdes llenos de flora alpina. La senda transcurre en muchos tramos paralela a un riachuelo y nos lleva pasando por el Refugio de Col de Gallina hasta el Paso de Falzarego de nuevo.


El recorrido nos permite disfrutar de la rica vegetación alpina y unos paisajes excepcionales miremos donde miremos. Creo que es una buena ruta para tener una buena visión de este macizo de losDolomitas.

En esta ocasión, hemos disfrutado del espectáculo de los gorriones alpinos alimentados por la madre, a muy poca distancia, algo emocionante. También las chovas piquigualdas están en el refugio de Nuvolau, a la espera de las migajas que caen de los bocadillos de los excursionistas.


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