domingo, 22 de marzo de 2009

SVALBARD. EN EL CORAZÓN DEL ÁRTICO. Noruega

Hace tres años que un grupo de amigos (Alberto, Fermín, Pepe, Manolo, Sergio y Fernando) decidió emprender un viaje al Artico. El viaje se realizó entre el 27 de marzo y el 18 de abril de 2006. Alentados todos por Fermín, decidimos emprender esta aventura en pleno contacto con la naturaleza.
La información y conocimientos que teníamos sobre la zona, fue aportada por Fermín y Pepe, que ya estuvieron anteriormente en junio de 2004.


Mapa procedente de la página:
http://www.unis.no/10_STUDIES/1040_Student_Life/about_longyearbyen_and_svalbard.htm
Ubicación
El archipiélago de las Islas Svalbard, está ubicado a menos de 1000 km. Del Polo Norte geográfico. Está formado por varias islas, siendo cinco las de dimensión considerable. De éstas, la isla de Spitsbergen, es la más grande, con 567 km de longitud de norte a sur, y la única habitada por el ser humano. Territorialmente, el archipiélago pertenece a Noruega. La población más importante de la isla es Longyearbyen, aunque también hay una población llamada Barentsburg, donde se encuentra una representación del gobierno ruso y se explota alguna mina de carbón mineral. Para hacernos una idea de la ubicación, el archipiélago está a una latitud Norte de 74º a 81º . Si miramos un mapamundi, las encontraremos entre Noruega y el Polo Norte.

Presencia humana.
El origen de la presencia humana en las islas con asentamientos, se remonta a la la caza de animales y la pesca de ballenas. Parece ser que los vikingos ya conocían estas tierras. Se habla de distintos países con actividad en las islas como Rusia, Gran Bretaña, Noruega, Holanda, Francia , España, Dinamarca o Alemania. Hacia 1912, Rusia comienza con las primeras prospecciones de carbón. Pero es el 9 de febrero de 1920 cuando se pierde el status de “tierra de nadie” y ello implica la soberanía de Noruega sobre Spitsbergen. Longyearbyen, es la población ubicada más al norte con presencia humana actualmente. También hay una pequeña base científica al noreste de la isla llamada Ny-Alesund, y otro asentamiento llamado Sveagruve en la zona centro sur. Dos antiguos asentamientos mineros, ya están abandonados como Pyramiden y Grumant.

Estructuras antiguas para transporte del carbón mineral
Descripción de la isla.
Se puede decir que el 60 % de las islas está cubierto de hielo permanentemente. En los meses de verano, hay partes que con el deshielo nos muestran la propia vegetación del ártico, típica de tundra. Lo primero que sorprende de la isla, es ver que estamos rodeados de montañas blancas de más de mil metros de altura, pero no hay ningún árbol. Esta vegetación es la que sirve de alimentación a los renos. El punto más elevado de la isla es el Newtontoppen, con 1713 m. de altitud.

Clima.
Si hay algo que caracteriza a las islas Svalbard además de su paisaje, es el viento contínuo y las bajas temperaturas extremas. No olvidemos, que el efecto de la temperatura sobre la piel, corresponde con temperaturas mucho más bajas en presencia de viento. A pesar de todo, hay que decir que los asentamientos humanos están, ubicados en lugares privilegiados con respecto al clima de la isla. La pluviometría de la isla, es muy baja de unos 200-300 litros por metro cuadrado anuales, pero con las bajas temperaturas, la poca nieve que cae se queda helada y permanece . Las estaciónes del año, marcan la duración del día, por eso el invierno es una noche sin fin.

Acceso.
Para acceder a las Islas Svalbard, lo normal es tomar un vuelo desde la ciudad noruega de Tromso a Longyearbyen. Resulta impresionante el aterrizaje en un día claro, cuando el avión se dirige hacia la pista de aterrizaje ubicada en la orilla del fiordo. El avión va por encima del agua, y las montañas heladas aparecen a los dos lados.

Longyearbyen.
Longyearbyen es una población cosmopolita que debe rondar los 2000 habitantes de contínuo. Allí la vida es muy dura. Las carreteras son limitadas a unos pocos kilómetros, y sólo se puede circular con neumáticos especiales para el hielo. Parte de la población es noruega, y parte procede de diversas partes del mundo, son emigrantes, así es posible ver esquimales, rusos, ucranianos y asiáticos. Si algo destaca de los habitantes de Longyearbyen es su amabilidad y apertura. A pesar del clima, es muy normal salir por la tarde a tomar algo en alguno de los bares y restaurantes. La mayoría de habitantes habla en inglés aunque la lengua oficial es el noruego.
Ultimamente Longyearbyen está siendo conocida por el banco internacional de semillas que alberga material de diversos orígenes.

Longyearbyen desde el glaciar

Barentsburg.
El otro núcleo urbano importante es Barentsburg, con unos 500 habitantes, población a la que se puede llegar en barco desde el puerto de Longyearbyen o bien ir con moto de nieve a través de los glaciares en la época que es posible. Allí hay una delegación del gobierno ruso y hay infraestructuras.

Barentsburg
Economía.
La actividad económica, se sustenta en tres pilares principales. El de las minas de carbón, que fue el origen de la presencia humana estable, poco a poco va dejando de tener importancia. Otro pilar fuerte el la presencia de la Universidad de Svalbard (UNIS), que se basa en los estudios y la investigación de las regiones árticas, como climatología, fauna, botánica, cambio climático… Son muchos los estudiantes que van allí para completar sus estudios, así está la posibilidad de realizar cursos de uno o dos meses. La otra parte de la economía está basada en las ofertas turísticas, cada vez más orientadas hacia la naturaleza. Un pequeño centro comercial en Longyearbyen atiende las necesidades de los ciudadanos. También se dispone de otros servicios así como la atención médica, restaurantes, hoteles, albergues, banco y reprensentación del gobierno noruego.

Nuestra aventura.
En nuestro caso decidimos enfrentarnos al hielo haciendo una ruta circular por la isla, partiendo de Longyearbyen. Ibamos provistos de 3 pulkas que nos íbamos turnando para arrastrarlas con todo nuestro material dentro. Tomamos la decisión de ir con esquís de travesía, ya que es la mejor manera de moverse por el Artico, al menos en la época en que estuvimos. Ir cuando se produce el deshielo, supone llevar el peso en los hombros con la mochila y hundirse en los terrenos esponjosos de la tundra, siempre encharcados. Decidimos llevar dos tiendas de campaña. Jamás olvidaremos el caos del primer día para montar las tiendas con un viento extremo, anclándolas al hielo con tornillos especiales. Hubo dos personas que se quemaron la nariz por el efecto del viento frío este primer día. Si hay algo importante en una ruta en estos lugares, es la hidratación. Aquí con todo helado es imposible tener agua, por tanto hay que fundir nieve en un recipiente puesto al fuego. El agua resultante, puede ser algo turbia, con restos de carbonilla, restos vegetales y mal sabor. Por suerte Alberto se preocupó de llevar un complemento de sales con sabor a limón que mejoraban la calidad del agua. Otra cuestión, es el combustible, a bajas temperaturas el gas permanece líquido. Hay que utilizar un hornillo de queroseno, que además de servir para fundir nieve y cocinar, se utiliza como medio de calefacción. El Artico te enseña aceptar el tiempo atmosférico. Tuvimos unos cinco días en que no podíamos levantar el campamento. Cuando el viento del Artico sopla con fuerza y mueve toda la nieve en polvo, las tiendas de campaña y las pulkas quedan totalmente enterradas. Es imposible ver lo que tienes cerca en pocos metros y todo se funde en el blanco. Aunque no nos movimos en esos días, si calmaba el aire nos íbamos cerca del campamento siempre con el GPS para poder volver. Una vez cambió el tiempo, ya pudimos seguir y hacer varios campamentos volantes, desde los que podíamos hacer distancias más largas sin arrastrar todo el peso. Entre los valles recorridos, hicimos, Adventdalen, Kosladalen, Helvetiadalen, Eskerdalen, Sassendalen. También los glaciares de Longyearbreen y Tellbreen. Uno de los días lo dedicamos para recorrer todo el valle de De Geerdalen hasta el mar y contemplar una de las vistas más hermosas del planeta tierra, la montaña conocida como “Templet”.

Templet

Material .
Aparte del material común como aislantes, tienda, herramientas, botiquín, hornillo, combustible, las pulkas y comida, es imprescindible llevar un buen material personal como plumífero adecuado, saco de dormir para temperaturas extremas, guantes, peucos de plumas, manoplas, camisetas térmicas...

La verdad es que cuando se va a un sitio que no conoces siempre cometes errores por la falta de experiencia. Hoy creo que hubiéramos cargado con una pulka cada uno y por cierto, mucho más ligeras. Los víveres los compramos allí, excepto el jamón de Teruel que nos llevamos envasado al vacío. La preparación de la comida, no fue mala del todo, tomando como base cous-cous, pasta, arroz, frutos secos, pan, leche en polvo, galletas, chocolate, alguna sopa de sobre y jamón envasado al vacío.

Fauna.
El rey del lugar por excelencia es el oso polar (Ursus maritimus), tal vez el animal más fiero de la tierra. Por suerte no tuvimos que utilizar ninguno de los fusiles que llevábamos por si fuera necesario. Tampoco tuvimos en esta ocasión la posibilidad de encontrar huellas o ver los osos de lejos, aunque es el lugar del mundo con mayor densidad de población. Se habla de unos tresmil indivíduos en Svalbard. Son conocidos los ataques a humanos, incluso los acercamientos dentro de las poblaciones.
Otros mamíferos fáciles de ver son el zorro del ártico (Alopex lagopus) y los renos de Svalbard (Rangifer tarandus platyrhynchus). Es muy fácil ver renos por cualquier lugar de la isla, incluso ver las cornamentas que van perdiendo. Aunque no lo vimos, el ratón del ártico agujereó algunas mochilas en busca de alimento en el sótano del albergue donde pasamos la primera noche. Svalbard, tiene varios santuarios de las aves. Una de las aves más fáciles de ver, y que no se altera demasiado de la presencia humana es la perdiz nival de Svalbard (Lagopus mutus hyperboreus), con su canto característico. También hay mamíferos marinos como las focas(Erignathus barbatus), las morsas (Odobemus rosmarus) y las ballenas belugas (Delphinapterus leucas).
Tuvimos ocasión de ver una ballena muerta congelada entre el hielo a la orilla de un fiordo en la costa de Sassendalen.

Flora
La flora del ártico nos sorprende por su espectacularidad en los meses de verano cuando parte del hielo ha desaparecido. La única especie leñosa que encontramos es el sauce del ártico (Salix polaris). Todas las especies son de carácter almohadillado y algunas de floración muy espectacular. Entre las más destacables está la Saxifraga opositifolia, Dryas octopetala y Papaver dahliae.


Saxifraga aizoides L. Imagen tomada en agosto de 2008 en Bielsa (Huesca)

Como curosidad, cabe decir que algunas de estas especies vegetales las podemos encontrar en los Pirineos: Dryas octopetala, Saxifraga opositifolia, Saxifraga aizoides, Oxyria digyna, Polygonum viviparum, Silene acaulis.

Bibliografía:
- Olav Gjaerevoll & Olaf I. Ronning; 1999; "Flowers of Svalbard"; Ed. Tapir Publishers, Trondheim; 2ª Edición.

Se recomienda consultar en inglés:

http://www.unis.no/

http://www.svalbard.com/

http://www.sysselmannen.no/hoved.aspx?m=44365

http://svalbardflora.net/index.php?id=1

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No se cómo he caido por tu blog. Con la firma de tus fotos (chulísimas) he empezado a sospechar pero esta entrada ya me ha sacado de dudas.
¿Qué os parece juntarnos en el 5º aniversario de la expedición?
Ya le he mandado el link de tu blog a mi padre. Veo que no paras!
Un saludo!!

Sergio.

Fernando J. Feliu dijo...

Hola Sergio, me alegro de que me hayas encontrado por la Red y de tener noticias tuyas. A ver cuando nos vemos.

Un saludo

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